lunes, 21 de octubre de 2024

Cosas contigo

Me pasan cosas contigo


Qué cosas?- preguntas.


Te pienso

Te imagino


Cómo? -preguntas curioso

Te miro y atravieso tus ojos 

Y ellos los míos.


Te imagino

Leyéndome poemas

De amor al oído.


Te pienso

Yendo de la mano

Conmigo

Por algún camino


Te pienso

Te imagino

Entre mis brazos.

Profundamente dormido.


Ya ves qué cosas

Me pasan contigo.


Te pienso

Te imagino

Te anhelo

Te  ansío

Te espero

 

Y por más que lo intente

Yo no te olvido.


miércoles, 16 de octubre de 2024

Café con lágrimas

Prefiero el café negro al café con leche. O el cortado, apenas una nube láctea  diluyéndose en el oscuro círculo que se aclara.
Hace poco me enteré que también existe la llamada lágrima; un mínimo de café disuelto en leche. Una mezcla desproporcionada. Una lágrima negra manchando la superficie blanca.
Claro que, nada más melancólico y amargo que el café con lágrimas. Negro, sin azúcar ni edulcorante, tal vez ya frío. Con un leve sabor a sal. Ese que se revuelve con rabia mientras se espera a esa cita que no llega. Que nunca llega. 

viernes, 13 de noviembre de 2015

Incandescencia

                                                                                                                     a   E. V.

Amor insospechado que me diste la mano
¿En qué me has transtornado?
En ojos constantes
y piel anhelante.
Soplo propicio a tu boca,
incandescente
humo que asciende
en el éter.

Tuyas mis noches
sean siempre.
Y las mañanas.

Nunca digas SIEMPRE
sentencian viejas amargas.

Siempre
Siempre
Siempre

repito tres veces.

lunes, 2 de noviembre de 2015

Una barca

navego sin velas
entre lo luminoso y lo sombrío
a veces en calma
a veces recuerdo
y escribo

navego sin alas
entre lo luminoso y lo sombrío
a veces  silencio
a veces palabras
calladas

navego sin estrellas
entre lo luminoso y lo sombrío
a veces no quiero
a veces mis labios delirio

navego sin banderas
entre lo luminoso y lo sombrío
a veces un sueño
a veces el mar embravecido

navego sin mapas
entre lo luminoso y lo sombrío
a veces  incendio
a veces olvido

navego sin brújula
entre lo luminoso y lo sombrío
a veces las letras
a veces suspiros

navego sin luna 
entre lo luminoso
y lo sombrío
desnuda
navego

sin velas
sin alas
sin estrellas
sin banderas
sin luna  
sin río



lunes, 18 de mayo de 2015

Tres breves

Ya no
No entiende qué pasó. El estampido rompió el espacio. Fragmentó el reloj de arena. De repente ve a un muchacho con los ojos fijos en el techo, un hilo de sangre se derrama del ángulo derecho de su boca. Mira sus manos, en la derecha tiene un revolver 38 Magnum. Si el terror pudiera dibujarse sería un pájaro negro a tinta china. Si pudiera escribirse, sería una hoja en blanco. Si pudiera decirse, sería un largo aullido en silencio, porque abre la boca para decir “yo no fui” pero no le salen las palabras. Este es el momento del grito y de abrir los ojos, y del sudor frío y el corazón desbocado. Pero él ya no despierta, ya no grita,  no se desboca. 


Pacto de sangre
Aplasté al mosquito contra la pared.  Una mancha roja quedó impresa sobre la pintura beige. En mi mano, un revoltijo de alas y patitas finas, y sangre también. Una pintura abstracta en rojo y negro. La muerte en mi mano derecha, cual si yo fuera dios. Y la sangre, la sangre de quién, de algún extraño tal vez. Pacto de sangre, pensé. Con quién? Con nadie. Es solo mía. Me limpié la mano contra el sillón y terminó el cuento breve en cinco líneas, sobre muerte arte y nada.


Yo no
Al fin viniste anoche, le susurra la chica a su novio, con la mirada blanda y los labios levemente inflamados. Se inclina hacia él,  entreabre un poco la blusa y le muestra otro mordisco morado, en la suave curva del cuello. El la mira en silencio. No comprende. La mujer sonríe, dulcemente. Me encantó, canturrea en sus oídos. Te amo. Apenas la escucha. Abre la boca para decirle algo, pero la mujer ya se aleja por el pasillo. Un rumor de tacos alejándose lo ensordece. Estatua de sal,  no puede expresar su desconcierto. No puede capturar la idea, se le escapa, trata de aprehenderla, pero... Un reloj-bomba de tiempo le late en el pecho, y sin palabras piensa  yo no fui, yo no...



miércoles, 22 de abril de 2015

Melancolía

Palabras-libélulas esquivas.
Palabras cristales rotos.
El verdadero dolor es indecible, dice Rosa Montero, periodista y escritora; "Porque cuando el dolor cae sobre ti sin paliativos, lo primero que te arranca es la Palabra". (La ridícula idea de no volver a verte.)  Si digo perdón la inmensidad me devuelve los ecos. Si te quiero siempre te quise tal vez adiós sería mejor. 
No soy digna de que entres en mi casa, pero una palabra tuya bastará para sanarlo.
Una palabra tuya. 
Una palabra.
Damián dice crisálida. Montse relámpago. 
Yo, nada.
Abro el sobre y deletreo. Trato de entender esa palabra, la doblo y desdoblo, googleo, la meto en la boca y saboreo, quiero escupirla y no puedo, su sabor rancio se pega a mi lengua se disuelve en mi sangre, corre aun por mis venas y me anida en los huesos, como el ADN, como el amor, como el dolor, como la muerte.
La luz/ los siglos de los siglos/ el silencio/ las cenizas/ el tiempo/ el diagnóstico/ la pobrecita esperanza/ la derrota de la alegría/ las flores amarillas que arranca el viento/ los pájaros negros revoloteando en el pecho/ tu nombre/el odio de Dios/ dios padre/ mi padre/ adiós. 
Me quedo inmóvil al lado del camino. 
Cierro los ojos, respiro en silencio.
Dicen que: Se debe de: Verbalizar. Entonces digo: Que (te) quiero, y no. No me pude quedar. Te amo corazón. Que no te perdono. Te quiero te quiero siempre te quise.  Que no me importa. Ya no importa. Mentira. Porqué. Ojalá. Que siempre nunca basta ya no puedo más. Podría, simplemente, gritar?







miércoles, 22 de octubre de 2014

Excusas


Tal vez con una copa de vino.
Siempre falta algún ingrediente. Orégano. Jengibre. No encuentro la receta. Otra vez se pudrieron las cebollas. O me corto un dedo con el cuchillo.
Puedo entrever otros mundos, sin embargo, me cuesta configurar el mío, hacerlo rodar, darle equilibrio.
Necesito más café.
A veces cierro los ojos, podría ser por miedo o cansancio.
Cierro los ojos. Olvido.
No puedo.
Qué más puedo decir. No sé.
No me gusta mostrar mucha piel.
Y nada.

martes, 20 de noviembre de 2012

Una flor


Ella abrió el sobre. Ella le abrió el corazón, el corazón adolescente. Abrió los labios para recibir el beso, abrió los brazos como toda mujer enamorada, y él le desprendió los botones de la camisa, bajó el cierre del jeans, abrió la flor de su femineidad y luego, como todo hombre voluble, le abrió heridas en el alma. Un lugar común, una historia muchas veces repetida. Ella abrió el sobre, sacó el papel y lo leyó, cerró los ojos. A ella se le abrió el suelo bajo los pies: HIV positivo

martes, 19 de junio de 2012

Níspero

De níspero era el árbol de mi infancia. Se erguía solitario en medio del pastizal, bastante alejado de un montecito umbrío y fragante. Mi infancia está impregnada con el olor de la tierra y las hojas, de humus tal vez.
Tenía gran porte, se veía fuerte, su tronco sólido y rugoso terminaba en una copa que se abría generosa en varias ramas, que a la vez se dividían en otras más finas, rematadas con hojas color verde obscuro, revestidas de fina pelusilla. Sus frutos eran amarillos, muy dulces y siempre abundantes. Había que sacar la fina piel con paciencia, meter la fruta jugosa en la boca y por último escupir las semillas. Sin dudas era un árbol generoso.
Con mi hermana íbamos siempre a pasar largas horas entre sus ramas. A cierta edad, las horas y los días son más largos, no hay agendas ni plazos ni medidas. Yo arrastraba conmigo una silla o una escalera, porque el tronco era demasiado alto o yo demasiado torpe para subir trepando, valiéndome solo de mis pies y manos, cosa que Rosa hacía muy bien, para mi envidia de hermana menor.
Supongo que, como estaba solo, lejos del grupo de árboles apiñados que formaban el montecito, se sentía feliz por nuestras frecuentes visitas. Sus ramas cobijaban nuestras conversaciones de niñas. A veces íbamos con muñecas o libros. En ocasiones a cosechar frutas para la mermelada que preparaba mi abuela en su cocina a leña.
Aquél era un árbol en verdad muy bello. Su estampa forma parte de mis paisajes interiores. Hubo otros árboles en mi vida, pero sin duda, ése fue el más querido. Hoy ya no está. No sé si un rayo lo fulminó o se fue secando de espanto. Así nomás es. Ya no existe mi árbol de níspero, ni mi infancia. A veces extraño sus brazos de madera. Me pregunto si sus raíces aún permanecen bajo la tierra.




Anexo
Mermelada de Nísperos

Usar un kilo de nísperos frescos, ponerlos a hervir en un recipiente grande con 300 gramos de azúcar; cuando comienza el hervor se agregan otros 300 gramos de azúcar y el jugo de un limón, hasta que tome cuerpo y se espese a gusto. Se puede servir frío o más espeso para conservar.

Fuente: ABC Rural

jueves, 13 de enero de 2011

Reencuentro


Quiero volver a escribir. Un año y medio sin escribir en el blog, que mal! Las ineludibles responsabilidades que conlleva ser madre de una señorita de meses aun y unos niños pequeños que crecen por día, y el improvisado y siempre malllevado rol de ama de casa desesperada me mantienen lejos del teclado y de los libros también. Empiezo esta mañana desayunando café en mi taza de escritora que me regaló Nanín; tiene todo letras y dice luego Coffee, para ambientarme nomás. Como no le doy al cigarrillo, me hago la película con lo del café. Acompañada de una mosca me senté a desayunar rico, disfrutando de las primeras luces del día y aprovechando que todos duermen. Puse unas flores del jardín en una tacita y tomando así mi café me dije: "Tengo que volver a escribir". Sobre cualquier cosa nomás. No importa que los temas se me compriman en mi rutina diaria, no importa que a veces quisiera salir a ver el mundo, caminar por las calles a buscar sobre qué. Se supone que adentro mío también algo debe haber. A veces veo a través del FB a algunos colegas o amigos y digo: "quisiera estar haciendo esto" pero decir eso es una trampa del Yo siempre insatisfecho, que pensándolo bien, está muy bien que se manifieste. ¿Porqué conformarse?, si finalmente es el deseo lo que nos mantiene en movimiento hacia una dirección, y el movimiento es vida. Despues agarré mi taza literaria y vine frente a la compu, a divagar un poco, total...
Todo el año casi me pasé de mamá,como decía, cuidando a la Srta. Julia V. en especial, por ser más pequeña e indefensa, aunque tengo que decir tiene una salud muy buena si no hay huevos de por medio y un mejor humor cuando no le duele nada, ya está malcriada sin remedio, como los otros.
Dejé mi laburo hace un año ya, convencida de que necesitaba un largo descanso del trabajo, de ir y venir y de los calores infernales del centro, pero ahora extraño mucho la oficina, a don Rómulo que ahora es el jefe, tomar el cafecito a la mañana con él, leer todos los titulares bien temprano y comparar tapas de diarios, extraño calle Palma de vida incesante y manifestaciones y batucadas, a la Jefa máxima y a los compañeros, a los colegas y hasta a la vívora de dos cabezas.
En realidad aún no termino de organizarme para volver a trabajar, pero este año, como es nuevito, se merece nuevos objetivos y esperanzas. A corto plazo está aprender a manejar, tarea siempre pendiente, (no sé para qué si no tengo auto, ya conseguiré quien me preste), quiero adquirir esa habilidad que es una deuda pendiente conmigo misma , y una frustración que me quiero quitar de encima. A mediano plazo, quiero terminar mi tesina ya de una vez, porque la vengo aplazando, aplazando y ya no puede ser, tengo que terminarla. Lo expongo en el blog como refirmación de esta meta que va a ser la meta del año, el objetivo máximo, el gran desafío. Y sé que al finalme va a encantar hacerla, porque adoro mi carrera y espero volver pronto.
PD: Ya lleva dos años mi relación con Nanín, también E.V, y sigo enamorada del humo de sus labios, aunque ya debería dejar de fumar.
Ya se despertaron...

martes, 2 de junio de 2009

Asunción 10 º C

Dan ganas de quedarse en la cama dentro del edredón como en un capullo. Supongo, imagino que nos remite a ese rincón anhelado-paraíso perdido que es el útero materno, donde permanecemos intocados a todo dolor y todo peligro (a veces).
Pero el tiempo no se detiene congelado por el frío y el reloj despertador no perdona (el reloj en general no perdona). El sol- menos mal hoy salió- se levanta en el cielo todavía cubierto por nubes despedazadas y el frío matinal cede un poco según pasan las horas, según avanzan los rayos de ese sol lejano e indiferente temporada otoño-invierno.
La vida nos reclama que dejemos de tributo esas horas laborales que a veces bien y a veces mal; la Municipalidad y Tributaciones nos exigen otro tanto, recibir, dar - dar recibir, pagar, mientras caemos en la trampa de Visa o Mastercard y quedamos atrapados en la rueda de la sociedad consumista de Bienestar. HAY QUE hacerse cargo de las milyuna responsabilidades que se nos impone todos los días como moneda de cambio por la libertad ilusoria que se nos otorga al cumplir dieciocho cuando podemos empezar a equivocarnos (perdón, tomar decisiones)a cuenta propia para gran regocijo de los demás que también se equivocaron y ahora sonríen con placer cuando ven a alguien metiendo y fracturándose la pata.
Mientras el mundo gira al ritmo del reloj y los portales de noticias se renuevan minuto a minuto con escándalos y tragedias; Se encontraron pequeños vestigios del avión desaparecido en el Atlántico; es un día de inútil espera y de horror para los familiares de los naúfragos. En Paraguay los niños atropellados por los omnibus quedan mutilados; los ruedas les pasan sobre pies y piernas, llevándose sus sueños de fútbol y pelotas por delante. La gripe A H1N1 ya permeó las fronteras del país cual vulgar cargamento de contrabando y se coló en un colegio caté de Asunción, de monjas, cuándo no. Dentro de poco estaremos todos en las calles con barbijos y ya no nos paseremos las manos, y se desterrará para siempre la ronda del tereré y también esa costumbre de la mateada compartida en las mañanas, y nos miraremos con desconfianza unos a otros, desterraremos a aquellos que tosan o estornuden, nos alejaremos de las aglomeraciones humanas, del aliento ajeno, de la presencia extraña. Menos mal existe la red.
Especialmente habrá que tener cuidado en los omnibus, esos monstruos que se comen a la gente y escupen funcionarios y empleados que luchan y se destazan moralmente para sobrevivir un día más, una semana más, otro mes, y así sucesivamente hasta que ese collar de insatisfacciones se vuelven años y los años se transforman en tu vida.
La opción es la calle, y en la calle hace frío y se pasa hambre, los pies descalzos de los niños dan pasitos sobre el asfalto húmedo, piecitos helados que a veces son atrapados por los dientes de monstruos-colectivos que pasean en la ciudad cargados de autómatas inmóviles que repentinamente mueven un brazo, parpadean, o sonríen perdidos en algún pensamiento inconfesable en medio del tufo de alientos y dasalientos, y muy ocasionalmente, alguien cede el asiento a una señora con un bebé en brazos, lo cual nos permite seguir creyendo en la bondad del ser humano.
La vida palpita en las calles, en esos pies descalzos, en el ojo que parpadea, en el niño que duerme en brazos de su madre. También en los colegios de monjas y en los hospitales donde se la pelea palmo a palmo.
Y en una oficina color ocre ( medio-ocre, quizá) sin ventanas a la calle, donde unos dedos entumecidos de frío teclean teclean tratando que la sangre circule por esos dedos que arañan la vida, o solo la acarician.

martes, 19 de mayo de 2009

Resurrecciones

Sus letras me hicieron compañía en la hora del amor y el desamor, cuando las contradicciones no encontraron palabras a su desasosiego (Tengo miedo de verte, necesidad de verte, esperanza de verte / Y aunque la noche pase y yo te tenga y no).

Sin embargo aprendí la mejor Táctica y estrategia para el amor en la límpida sencillez de sus versos. (aprender como sos, aceptarte como sos). Un tratado de psicología no podría explicarlo mejor que estas dos líneas de Benedetti.

A su himno Defensa de la la alegría lo hice mío. Mi trinchera. Mi certeza. Mi bandera.

Defender la alegría como una trinchera
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y los miserables
de las ausencias transitorias
y las definitivas.

Quién hubiera dicho
que estos poemas de otros
iban a ser míos.

Benedetti.

Un poeta no muere, porque resucita en su poesía.

sábado, 16 de mayo de 2009

Entre sueños

Me dijo que hablo mientras duermo... tengo miedo.
De que por mi boca se suelten los deseos que columpio en mis sueños. Que salgan disparados y revienten contra el suelo. Y sangren por la nariz. Y se les caigan los dientes.
Que vuelen las palabras llevándose oscuros anhelos. Que salgan corriendo, que sean alcanzados por los cazadores de sueños que durante el día disparan, disparan, disparan. Que se publiquen en el Popu mis secretos.
O que se escape por la boca mi alma y se evapore en el aire acondicionado de la habitación en donde duermo.
De confesar los pecados no cometidos, delatar a los monstruos que viven en mí, las debilidades de la carne o del espíritu, el grito que duerme en las recónditas profundidades del subconsiente. Bailes y carnavales, cantos y cuentos. Me dijo también que a veces me río entre sueños.
A veces hablo mientras sueño. Cuando sueño muerdo la carne de la vida y sangra. Sufro de bruxismo.
Tengo miedo, porque cuando abro los ojos, a veces, no recuerdo.
Y un estremeciento recorre mi sistema nervioso cuando cierro los ojos. Cuando cierro los ojos, y me entrego al sueño, como a la muerte el que agoniza.
A veces grito.

jueves, 19 de marzo de 2009

BAires II Avenida Santa Fe


Fue un viaje de luna de miel. Fui allá con Eduardo, mi amor, mi pareja. Suena raro, pero sí, mi pareja, o el más paraguayo "mi compañero". Y yo que me había vuelto escéptica, que creía que la convivencia es imposible y el amor una vana ilusión fugaz. Es dulce eso, tener a alguien. Alguien con rostro y voz, nombre y apellido. Caminar con él de la mano e ir descubriendo calles, lugares, momentos. Sacar fotografías que forman la memoria de una historia de amor. Entonces la vida se vuelve suave.
Avenida Santa Fe fue la primera que recorrimos. Me gustó el paisaje urbano bonaerense; los coloridos puestos de flores en las veredas, los balconcitos con flores, las vidrieras que te hipnotizan, los cafés y heladerías en cada esquina, la gente caminando. Se camina mucho allá. Lo cual me parece bien, porque las ciudades se conocen mejor desde la calle, desde la gente.
Sobre Santa Fe están las bocas de entradas de una línea del subte (viajé en subte, súper!) y también del Shopping Alto Palermo, que -me dijo E.V- fue el primero de la ciudad y que empezó a cambiar las costumbres de los bonaerenses. Por cierto, este centro comercial está atravesado por la calle Arenales y le hace un túnel encima. Curioso. Patrullaje de reconocimiento, foto en el balcón del shopping con paisaje urbano de fondo, y almuerzo, por supuesto; la muy célebre carne argentina.
A la tardecita fuimos al Ateneo, sobre la misma avenida. Impresiona el edificio que alguna vez fuera el cine teatro Gran Splendid, convertido en librería desde el año 2000; magníficos los palcos, la cúpula y todas las exquisiteces arquitectónicas que dan un marco majestuoso a los miles o millones de libros -inabarcables- que tientan y esperan en sus estantesa a las manos precisas que los hojeen y descubran. Dicen que es la segunda librería más bella del mundo, y ya forma parte del circuito turístico de la ciudad. E.V compró Ojos Azules, la última novela de Pérez Reverte, y otros títulos, después fuimos a sentarnos en el cafecito del escenario, ahí nomás vimos que se hacía Lectura de la Borra del café, por un tal Diego Seferian. El tipo habló mucho y bien, me dejó helada con un dato exacto, varias acertadas y me tiró mucha buena onda.
Me dijo que me llego el amor y que me van a pasar muchas cosas buenas. Y yo le creo.

martes, 17 de marzo de 2009

BAires I


Lo del avión siempre es fantástico, al menos para mí. Me gustan los aeropuertos desde la infancia, cuando mi tía Ana María llegaba a Paraguay proveniente de Venezuela, cargada de maletas llenas de regalos y curiosidades, envuelta en un perfume maravilloso y un aura de celebridad familiar.
El despegue me dió una sensación levemente orgásmica, aunque esta vez casi me reventaron los oídos al aterrizar. El vuelo fue tranquilo, y oídos aparte, placentero, sobre todo por el caballero sentado a mi lado. Llevé una lectura ligera -El camino del encuentro, de Bucay-; por supuesto no leí una sola página.
Me impresionó Buenos Aires ya desde el aire, esa red densa, cuadriculada y ordenada de luces que se extiende abajo hasta donde la vista puede abarcar.
Tenía una extraña sensación de normalidad. Como si estuviese acostumbrada a viajar en avión desde siempre. No sentía el latido acelerado de la emoción, sobre todo considerando que era mi tercer vuelo y que desde hacía un tiempo conocer BAires y transitar sus calles era un sueño largamente acunado y acariciado.
Buenos Aires era mi París, más posible y cercano.
Llegamos a eso de las diez de la noche, al bajar las diferencias ya eran notorias desde el aeropuerto, nuestro Silvio Petirossi es minúsculo y obsoleto comparado con Ezeiza. Las comparaciones son odiosas, dicen, pero inevitables. Aun así I love PY
Taxi lindo, negro y amarillo, taxista informado, autopista Riccieri de varios carriles, intersecciones, puestos de peajes, rotondas, edificios, luces, por la 9 de julio, el Obelisco a lo lejos, semáforo en rojo, luz verde, flashes de fotos, hija de mil, al fin Buenos Aires!!!

viernes, 13 de febrero de 2009

Yo si quiero 14 de febrero


Yo quiero un amor sin condiciones
con abrazos y escena del sofá;
yo no quiero que viajes al pasado
quedate a mi lado
en el presente
ahora y para siempre

Quiero el humo de tus labios
el roce de tus manos,
un beso enamorado
el catorce de febrero
y tu cumpleaños feliz.

Yo no quiero que cargues mis maletas;
tengo manos
las puedo levantar
Yo si quiero mudarme a tu planeta,
sentarme a tu costado
brindar a tu salud.

Yo si quiero domingos por la tarde;
y martes a la siesta
(y viernes a la noche)
Balcón con vista al cielo
y columpio en el jardin;
Yo no quiero un corazón cobarde,
ni que mueras por mí.

Ni morirme contigo si te matas
Ni matarme contigo si te mueres
Quiero que vivas por mi.

Porque amores que vivimos nunca mueren.

Y yo quiero
calor de invernadero
calor de pleno sol
calor de enero
Tambien quiero
besar las cicatrices
de tu alma y de tu piel

Yo si quiero París con aguacero
Tango en Buenos Aires
Asunción con sus raudales
si es contigo
cualquier calle de Madrid

Yo te quiero libre y ocupado
alegre y enojado
tu carne y mi pecado,
ternuras y tristezas
el orgullo y la piedad.

Lo que yo quiero, corazón que lates
es que vivas por mí.

Y vivir contigo si me quieres.
Porque amores que vivimos nunca mueren.

jueves, 5 de febrero de 2009

Nuevas canciones


Sus manos tocan los acordes de nuevas canciones.
Canciones que nacen del encordado de sus guitarras, del roce de sus manos, del ritmo cantadito de su voz. De su mirada.
Y ahora entiendo.
Entiendo las otras, las del crepúsculo asesino que incendió el firmamento (por un momento). Las entiendo y las acepto.
Sus manos me tocan como a sus guitarras... despiertan canciones en mí.

martes, 13 de enero de 2009

Círculos

Trazo con el índice
caminos en el mapa
de norte a sur
de este a oeste

Caminos,
polvo, monte
como un sueño
adivinado
o recuerdos
olvidados
o presentimiento
de peligros

Voy caminando
otros pasos
y olvido en el asfalto
mis zapatos

Hago cruces en el mapa
en silencio

Sigo trazando círculos
alrededor de las cifras
del nuevo calendario

Por el cielo va la luna
y te está mirando...

(La luna lo mira mira
la luna lo está mirando)

Camina a tu lado.

jueves, 8 de enero de 2009

Cosas del sol


Me gustan los fenómenos luminosos.
Este se llama corona solar, y apareció en el cielo chaqueño.
Dice la nota periodística (ABC 08-01-2009) que el fenómeno denominado “fotometeoro" llamó la atención de los pobladores,(que le dieron las mas locas interpretaciones). Se trata de la refracción de la luz solar en las nubes denominadas “altocúmulus traslúcidus”. En este caso se llama “corona solar” y es parecido al “halo solar”, que es más común y que se forma alrededor del sol o la luna. (cultura general)
“La corona solar abarca un mayor espacio y es como una bandera suelta en el cielo. En cambio el halo se forma por los cirrus y generalmente es una circunferencia”, dijo el meteorólogo-Fermín Villalba, "el hombre del tiempo"- consultado por ABC
Refirió que ocurre cuando se refracta la luz solar a través de gotas de agua contenidas en las nubes denominadas “altocúmulus traslúcidus” que son como pompones difusos de algodón. (nótese el vuelo poético que puede adquirir a veces una vulgar noticia periodística.)
Linda bandera, la corona solar. Una vez vi un halo solar, cuando descendía en el avión en el aeropuerto de Río. Se publicó en la Gazeta y todo.
Me gusta la luz descomponiéndose en colores; el halo solar, la corona solar, el arco iris, el arco iris doble me gusta el doble, el amanecer, mejor si es a orillas del río o del mar, el atardecer del Chaco, y la aurora boreal que nunca vi.

PD: La foto de mi primer post - Otra vuelta alrededor del sol- corresponde al fenómeno del halo solar. Qué coincidencia!

martes, 6 de enero de 2009

Magia de Oriente


Ian, otra vez te madrugaron los Reyes Magos.
Otra vez te venció el sueño, y no los oíste llegar, no escuchaste el trac trac de las pisadas de los camellos, ni sus resoplidos, ni su glup glup cuando tomaron toda el agua. No escuchaste el crujir del papel de los regalos cuando los dejaron sobre tus zapatos, no los pillaste -otra vez- este año.
Azul, de nada te sirvió el binocular que preparaste. Sin que te dieras cuenta, los reyes te dejaron las muñecas y los libros y los lápices de colores y se llevaron el regalo de agradecimiento que les preparaste; seguro fuiste la única niña que devolvó la gentileza. No sos nada dormida.
No hubo carbón este año, y nunca lo habrá si yo puedo evitarlo.